Con una representación artística que reunió a estudiantes del Colegio del Pacífico y la Universidad de Navojoa, la institución destacó la responsabilidad de las nuevas generaciones en la preservación del medio ambiente y reafirma su compromiso con la educación, el servicio y la vinculación regional.
La responsabilidad de cuidar el planeta comienza con la manera en que aprendemos a valorar la vida y el entorno que compartimos. Bajo esta perspectiva, la Universidad de Navojoa (UNAV) tuvo una participación destacada en la Segunda Feria Regional del Medio Ambiente, celebrada la mañana de este lunes 12 de octubre en el Auditorio Municipal de Navojoa, donde compartió un mensaje sobre el cuidado de la creación y el legado ambiental que las generaciones actuales dejarán a las futuras.

El encuentro, organizado por el Consejo Ciudadano Acción Verde, en coordinación con el H. Ayuntamiento de Navojoa, el Club Rotario y el Club de Leones, reunió a instituciones educativas, representantes de distintos sectores y organizaciones comprometidas con la conciencia ambiental y el desarrollo sostenible de la región.
A través de su Dirección de Vinculación, la Universidad de Navojoa participó junto con el Colegio del Pacífico y otras instituciones de educación media superior y superior del sur de Sonora, reafirmando la importancia de que las comunidades educativas no solamente promueven conocimientos sobre el medio ambiente, sino que también formen ciudadanos capaces de asumir una responsabilidad activa en su conservación.
Un mensaje de legado que dejaremos
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la participación artística de la Universidad de Navojoa, que mediante una dramatización llevó al escenario una reflexión sobre la responsabilidad compartida de preservar el planeta para quienes vendrán después.
La representación integró a estudiantes de diferentes niveles educativos, mostrando simbólicamente cómo el compromiso ambiental debe comenzar desde la infancia, fortalecerse durante la adolescencia y consolidarse en la formación universitaria. En la puesta en escena participaron dos estudiantes de primaria, una alumna de secundaria y un estudiante de preparatoria del Colegio del Pacífico, junto con representantes de los programas académicos de la Universidad de Navojoa. La intervención contó también con la participación de la Coordinación de Gastronomía y siete estudiantes de esta carrera, además del equipo de Vinculación y Promoción de la UNAV.
Esta colaboración entre niveles educativos permitió transmitir una idea central: el cuidado del medio ambiente no corresponde a una sola generación, institución o profesión, sino que constituye una responsabilidad que debe transmitirse y fortalecerse a lo largo de la vida.
La dramatización invitó a reflexionar sobre las consecuencias de nuestras decisiones presentes y sobre la importancia de formar nuevas generaciones conscientes del valor de los recursos naturales, los ecosistemas y la vida.
La creación de Dios como fundamento de nuestra responsabilidad ambiental
La participación institucional adquirió un significado especial al vincular la conciencia ecológica con la filosofía educativa adventista.
Desde esta perspectiva, la naturaleza no representa únicamente un conjunto de recursos disponibles para el aprovechamiento humano, sino una expresión de la creación de Dios que merece respeto, gratitud y cuidado responsable.
Este enfoque reconoce que la formación espiritual también tiene implicaciones prácticas en la manera en que las personas se relacionan con su entorno. Cuidar el agua, evitar el desperdicio, preservar los espacios naturales y contribuir al bienestar de las comunidades son acciones que pueden entenderse como expresiones concretas de una vida orientada al servicio.

El mensaje alcanzó su momento culminante con la interpretación del canto “La Sinfónica de Dios”, a cargo del C.P. Jorge Ramírez, responsable de Vinculación de la Universidad de Navojoa.
La composición, centrada en la creación, acompañó el cierre de la representación y ofreció una reflexión artística y espiritual sobre la grandeza de la naturaleza y su origen divino y con esta intervención se realizó la clausura del encuentro, dejando entre los asistentes un mensaje que conectó la sensibilidad artística, la responsabilidad ambiental y los valores cristianos que forman parte de la identidad institucional de la UNAV.
La educación ambiental también se enseña y se construye
Durante su participación, la Universidad de Navojoa reafirmó su compromiso con el cuidado del medio ambiente mediante iniciativas que trascienden los discursos y se traducen en acciones de servicio comunitario. Entre ellas destacan las jornadas de limpieza y mejoramiento de espacios públicos, así como actividades de participación estudiantil orientadas al bienestar de las comunidades.
Estas experiencias permiten que los estudiantes comprendan que la responsabilidad ambiental no se limita al conocimiento de los problemas ecológicos, sino que requiere disposición para participar en soluciones desde el entorno inmediato.
La formación universitaria tiene un papel fundamental en este proceso. Cada área profesional puede contribuir desde sus conocimientos: la educación mediante la formación de hábitos y conciencia ambiental; la tecnología a través del desarrollo de soluciones; la salud mediante la promoción de entornos saludables; y las disciplinas relacionadas con la alimentación mediante prácticas de consumo responsable y aprovechamiento adecuado de los recursos.
En este sentido, la participación de la Licenciatura en Gastronomía Vegetariana de la UNAV permitió dar presencia a un programa académico vinculado con la alimentación y la preparación profesional en un ámbito donde también existen oportunidades para reflexionar sobre sostenibilidad, nutrición y responsabilidad en el uso de los recursos.
La integración de estudiantes de las distintas carreras reforzó el carácter interdisciplinario de la actividad y mostró cómo la formación académica puede relacionarse con desafíos que afectan a toda la sociedad.
Fortalecimiento de la vinculación regional
Además de su dimensión educativa y cultural, la Segunda Feria Regional del Medio Ambiente constituyó un espacio de encuentro entre instituciones, organizaciones civiles, autoridades y representantes del sector empresarial.
La jornada contó con la participación y respaldo de organizaciones y empresas de la región, entre ellas MAPCO, Alimentos Kowi, Hospital San José, COPARMEX y Mazda, entre otros patrocinadores.
Para la Universidad de Navojoa, estos espacios representan oportunidades para dar a conocer su proyecto educativo, fortalecer relaciones interinstitucionales e identificar posibles colaboraciones en iniciativas académicas, culturales y de responsabilidad social.
La participación de la Dirección de Vinculación y Promoción permitió presentar a la UNAV como una institución interesada en contribuir activamente al desarrollo regional, no solamente desde sus programas educativos, sino también mediante proyectos que involucren a estudiantes y docentes en necesidades y desafíos compartidos.
Este acercamiento abre posibilidades para futuras invitaciones y colaboraciones con instituciones y organizaciones comprometidas con el bienestar de Navojoa y sus alrededores.
Nuestra presencia en el valle del Mayo da continuidad al compromiso ambiental
La participación de la Universidad de Navojoa en esta segunda edición también representa la continuidad de un esfuerzo iniciado en la primera Feria Regional del Medio Ambiente.
Durante la edición anterior, la Escuela de Ciencias de la Educación de la UNAV presentó un proyecto sustentable enfocado en el tratamiento y aprovechamiento de aguas grises provenientes de las lavadoras del dormitorio de señoritas, con el propósito de explorar alternativas para su reutilización en labores de limpieza. Esta iniciativa adquiere especial relevancia en el contexto de Sonora, donde la escasez de agua y los periodos prolongados de sequía representan desafíos recurrentes para las comunidades. Ubicada en el corazón del Valle del Mayo, una región donde el recurso hídrico es fundamental para la vida cotidiana, la agricultura y el desarrollo económico, la Universidad de Navojoa reconoce la importancia de impulsar soluciones que promuevan su uso responsable. El proyecto demuestra cómo, desde la formación universitaria, es posible identificar necesidades del entorno y proponer alternativas prácticas que contribuyan a la conservación del agua, vinculando el aprendizaje académico con uno de los principales retos ambientales de nuestra región.
Mientras aquella participación puso énfasis en una propuesta práctica de aprovechamiento de recursos, la intervención de este año destacó el papel de la educación, la cultura y la espiritualidad en la construcción de una conciencia ambiental.

Ambas experiencias reflejan que el compromiso con el entorno puede manifestarse de diferentes maneras: desde la investigación y la innovación hasta la sensibilización, la participación comunitaria y la expresión artística.
Educar para preservar, servir y transformar
La participación conjunta de estudiantes del Colegio del Pacífico y la Universidad de Navojoa permitió mostrar una continuidad educativa que va desde la formación básica hasta la preparación profesional.
El mensaje compartido durante la clausura recordó que el legado más importante que una generación puede entregar a la siguiente no consiste únicamente en conocimientos o recursos materiales, sino también en los valores y las decisiones que permitirán preservar la vida y el entorno.
Para la UNAV, esta responsabilidad encuentra fundamento en su misión de transformar la vida de los estudiantes mediante la verdad, el servicio y el liderazgo, formando personas capaces de reconocer que su preparación académica también implica un compromiso con la sociedad y con la creación de Dios.
La Segunda Feria Regional del Medio Ambiente concluyó así con una reflexión que trasciende el escenario: el cuidado del planeta comienza con la conciencia, se fortalece mediante la educación y se demuestra a través de nuestras acciones.
Porque preservar la creación también es una manera de honrar al Creador y de expresar amor por las generaciones que vendrán.